Imagen cortesía de Daily Express

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Para sorpresas de todos, los cinturones de seguridad podrían aflojarse en casos de accidente y no sostener al pasajero como es de esperarse. Es lo que podría ocurrirle a los modelos de la marca Ford: Fusion y Lincoln MKZ, correspondientes a los años 2013 a 2016, vendidos en Norteamérica.

Un error fatal

Un dolor de cabeza para la prestigiosa empresa automovilística que ha tenido que llamar en estos días a revisión por problemas en los cinturones. Así lo anunció la National Highway Traffic Safety Administration (NHTSA) que asegura serán revisadas  602.739 unidades del Fusion (fabricado entre los años 2013 a 2016) y del Lincoln MKZ (fabricado ente los años 2013 a 2015). Ambos modelos fabricados en México.

Al parecer, los pretensores de los cinturones de seguridad podrían no activarse por un fallo en el sistema. Según Ford, “el cable que proporciona tensión a los elementos de retención no aguantaría las altas temperaturas y se podría soltar”. De tal forma, el sistema pirotécnico de los cinturones -que tienen una pequeña carga explosiva para que se active el sistema- no saltaría y haría que los cinturones no funcionaran con el consiguiente peligro de muerte para los ocupantes.

Los clientes de Ford serán llamados para pasar por el taller

La firma ha pedido a sus clientes que lleven el cinturón lo más tenso posible sobre su cuerpo para que en caso de accidente el impacto sea el mínimo. Ford asegura estar trabajando rápido para solucionar el problema.

Por ahora, solo están afectadas las unidades vendidas en los Estados Unidos, aunque podrían estarlo en más países, ya que ambos modelos se venden en todo el mundo.

La Ford reconoce que dos personas resultaron heridas a causa del problema que piensan solventar inyectando un material aislante en los pretensores para proteger los cables del calor.

El trabajo se hará sin costo para los clientes y las reparaciones comenzarán el 16 de enero de 2017.

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